Matrimonio

Matrimonio Agus y Orlane · Monte Magdalena · 100 invitados

Un año organizándolo desde el otro lado del mundo. Nos conocimos una semana antes. Bastó una degustación.

Cliente Agus y Orlane
Locación Monte Magdalena
Escala 100 invitados
El Desafío Requerimiento gastronomico inusual, locacion centro de eventos.
La voz del cliente
Quedamos sorprendidos por la calidad de la comida y la flexibilidad en lo personalizado que es, muy buena experiencia.
— Orlane & Agustin
El Punto de Partida

Lo que buscaba el cliente

Agus y Orlane llevaban un año organizando su matrimonio a distancia, desde fuera de Chile. Él chileno, ella vietnamita. La celebración era en Monte Magdalena, en el Valle del Maipo, para 100 invitados. Nosotros entramos tarde al proceso: nos conocimos una semana antes del día.

Tenían algo muy claro desde el principio: no querían un menú de matrimonio estándar. Querían que su historia estuviera en la mesa. Dos cocinas que no se juntan por casualidad y que tampoco se resuelven poniendo un plato de cada país.

Eso, con una semana de margen y una sola degustación para cerrar el menú completo.

La Operación LMQH

Cómo lo resolvimos

Un menú que cruza Vietnam y Chile se arma de una de dos formas. Se improvisa, y queda un collage de platos sin conversación entre ellos. O se diseña, y cada elección responde a una razón. Tomamos el segundo camino: sabores vietnamitas reales, producto chileno y detalles personalizados para esta pareja y no para cualquiera.

Escuchamos antes de proponer

Esa es la parte que no se ve en una foto. Un gran servicio no consiste en decir “así es como lo hacemos nosotros”. Consiste en preguntar cómo lo quieren ustedes. Con una semana por delante, esa pregunta tenía que hacerse rápido y bien.

Un servicio continuo

Desde la ceremonia íntima bajo palmeras hasta el cierre, montamos un recorrido gastronómico continuo, sin horas de comida: abundancia real, barra sin fricción y ritmo constante. La gente no espera, no se detiene y no se desconecta. Es el formato de Cóctel Permanente® que trabajamos hace años, aplicado a un matrimonio intercultural.

Y al final, el gran buffet

No como trámite de cierre, sino como el momento donde las dos cocinas quedaron juntas en una sola mesa. Dos culturas, una celebración irrepetible.

Todo estaba pensado para que pasara algo simple: que nadie quisiera que se terminara.

Producido junto a Una Novia Chilena, wedding planner que nos abrió la puerta de este proyecto y acompañó a esta pareja durante más de un año.

Registro Fotográfico
El montaje terminado (Después)
El evento en acción
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Cada gran evento empieza con una conversación sincera sobre lo que realmente necesitas.